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Aprende a identificar las agresiones silenciosas en los niños

¡Las palabras duelen más que los golpes, dice un dicho! y es algo muy cierto cuando se maltrata verbalmente a los hijos. Un golpe puede ser el maltrato más común, pero no deja una huella tan profunda en los sentimientos de un niño como un lenguaje ofensivo hacia ellos.

Los regaños sin motivo, los gestos y hasta los actos de sobreprotección son una forma de agresión hacia los niños que pueden ocasionarle un profundo daño psicológico. Un daño del cual los padres no se dan cuenta que le están haciendo a los mismos.

Son agresiones que pueden lastimar su autoestima y a medida que vayan creciendo pierdan su capacidad para expresar lo que sienten.

Lenguaje confuso

El lenguaje no manifiesto es el que puede generar más daño psicológico, porque le genera una gran confusión al niño. Es decir, los padres les trasmiten a los hijos un doble mensaje.

Un ejemplo palpable seria cuando se le dice al niño que puede comer el último pedazo de pastel, pero al mismo tiempo se le dice que dejó sin postre a sus hermanos porque come mucho. Con esto el niño no sabe si hizo bien o sentirse culpable, provocando en él una sensación de inseguridad.

Otro lenguaje confuso muy dañino sería cuando el padre aprueba una conducta, pero sus gestos dicen lo contrario. Por ejemplo un niño se acerca a su madre preguntándole si ya no lo quiere y ella contesta que sí lo ama, pero cuando el niño va a abrazarla ella se aleja.

Esta actitud de rechazo por parte de la madre hace que el niño sienta que se le ignora, y que poco a poco se vaya cerrando a sus sentimientos.

Otras conductas de los padres

Se encuentra una conducta que quizás no signifique tan importante, pero también es muy dañina como es ignorar a los hijos. Dicha actitud hace que el niño se sienta excluido buscando maneras para llamar la atención, que pueden tornarse en comportamientos de rebeldía y de violencia.

Igualmente la sobreprotección de los padres, le da a entender a los hijos que no son capaces de hacer nada. Con esto el niño desarrollará timidez y dificultad para la toma de decisiones cuando este más grande.

Es indispensable que los padres corrijan la forma de actuar hacia sus hijos, para que los mismos se desenvuelvan en un entorno donde puedan desarrollarse adecuadamente. Trátalos con respeto, escuchándolos siempre y verás que crecerán como hombres y mujeres de bien.

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Sobre el autor

Alicia Remolina

Experta en temas de maternidad y formación. Pediatra de profesión, escritora por naturaleza. Mi misión consiste en ofrecer consejos prácticos para ayudar a los padres a disfrutar la crianza y el cuidado de sus hijos.

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