Escuela

Cómo balancear las tareas de la casa con el ofrecerle atención a tu hijo

Cuando se trata de criar a un bebé, la situación puede llegar a ser un tanto tediosa, sobre todo en los primeros meses de vida del niño, cuando de repente nos encontramos con un cambio extremo en nuestras costumbres diarias.

Pasamos de poder ser mujeres independientes, hacer amas de casa que tienen el tiempo suficiente para hacer todas las tareas hogareñas a tiempo, tales como limpiar, hacer la comida, pagar las cuentas, ir al mercado y hasta más, para convertirnos en madres que deben estar las 24 horas del día pendientes de las necesidades de nuestros bebés.

Este cambio tan drástico puede ser confuso, y en muchas ocasiones no sabemos cómo reaccionar, sobre todo cuando nos damos cuenta que durante todo el día no conseguimos hacer ninguna tarea hogareña porque nuestro bebé estuvo todo el día pegado a nosotras sin mostrar el más mínimo deseo de permitirnos cumplir con nuestras demás responsabilidades como ama de casa.

La situación empeora cuando nuestras parejas llegan a casa, luego de cumplir con su jornada laboral y se encuentran con que ¡no hemos hecho absolutamente nada! Sin embargo, no todos los hombres son así, existen ciertas excepciones que en lugar de reclamar o sentirse agobiados, más bien nos prestan su apoyo y soporte para seguir adelante, tal y como lo hace el padre del siguiente ejemplo.

Este padre se ganó el premio al esposo del año

Eran las dos y media de la tarde, cuando Fernanda le escribió a su marido a través de WhatsApp, enviándole una foto de su hija junto a ella, con un mensaje adjunto que decía “No me suelta”.

La impresionante respuesta del César fue un rotundo y sincero “¿Y?”, cuestionamiento al cual Fernanda respondió con un “No comeremos hoy”, junto a una serie de emoticones de risas, haciendo alusión a la sensación de nerviosismo que tenía por no haber podido empezar a cocinar a esa hora.

La respuesta de César te dejará sin palabras, pues fue sin duda alguna la mejor respuesta que un marido le puede dar a su mujer: “¿Tienes algo que hacer que no sea ver crecer a tu hija?” junto a numerosos emoticones de besos, “Tranquila, respira, abrázala y acuéstense. Las amo”.

¿Hermoso cierto? Ahora es momento de analizar y descubrir qué nos deja esta respuesta de César como enseñanza. Y es que la vida es corta, y tener un hijo es un regalo que no podemos desaprovechar. Ya habrán muchos días para limpiar la casa y hacer la comida, nuestros hijos son lo más importante y hay que disfrutarlos siempre, aprovechando aquellos momentos en los cuales son ellos los que desean estar con nosotras.

Sobre el autor

Alicia Remolina

Experta en temas de maternidad y formación. Pediatra de profesión, escritora por naturaleza. Mi misión consiste en ofrecer consejos prácticos para ayudar a los padres a disfrutar la crianza y el cuidado de sus hijos.

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