Bebés Escuela

Los bebés varones no saben de orientaciones sexuales

Desde que nacemos, somos etiquetados y catalogados según nuestro sexo, desde la ropa que debemos utilizar, los juguetes que debemos utilizar, el largo de nuestro cabello, los disfraces que debemos usar, y hasta el color que nuestra ropa debe tener.

Sin embargo, los tiempos han cambiado, el ser humano ha evolucionado y también la percepción que muchos tenemos sobre la identidad de género y la orientación sexual. Pero como padres, ¿Qué actitud debemos tomar? ¿Cómo reaccionar ante un hijo que muestra tendencias diferentes a las que estamos acostumbrados a ver?

El machismo es un problema social que sigue vigente en la sociedad actual, y tal vez sea esa la razón principal por la cual nos es tan difícil aceptar que las personas son distintas y que nuestros hijos no están exentos a esa realidad.

El tema con los hijos varones es que por costumbre social, ellos deben crecer queriendo vestirse como su superhéroe favorito, jugar con figuras de acción, practicar fútbol e identificarse directamente con el color azul.

Pero cuando no es así, y nuestros hijos varones quieren disfrazarse como alguna princesa de Disney en lugar de un superhéroe, o quieren jugar con muñecas en lugar de figuras de acción o coches a escala, esto nos saca de nuestra zona de confort como padres y en muchos casos, no sabemos qué hacer ni como asimilar estos gustos de nuestros hijos.

Cómo reaccionar ante este comportamiento

La respuesta es muy sencilla: Debemos actuar con total normalidad. Los bebés no conocen de sexo, ni de identidad de género, mucho menos de orientaciones sexuales, así que ¿por qué habría de preocuparnos el hecho que nuestro príncipe quiera jugar a ser princesa por unas horas?

Ellos solamente están reaccionando de una manera muy normal a su edad, están utilizando su imaginación para recrear sus cosas favoritas. ¿Cuál es el problema si tu hijo prefiere ver películas de princesas que de acción? No hay ningún problema con eso, son sus gustos y hay que dejar que los disfrute.

Esto no afectará en lo absoluto su orientación sexual en un futuro, pues a tan corta edad ellos ni siquiera sienten deseo sexual por ningún género en específico. Tampoco enredará su mente con ideas de querer cambiar su sexo, porque a esa edad no saben que eso es una posibilidad.

Son niños, y están jugando, dejando volar su imaginación, y nosotros como padres, debemos simplemente apoyarlos, jugar con ellos y dejarlos ser felices con lo que sea que quieran. Al final, es probable que en un futuro ya no desee querer vestirse de princesa, ya que todo esto, son faces y partes del proceso de crecimiento de nuestro hijo.

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Sobre el autor

Ana Lesmes

Orgullosa madre de 3 hermosos hijos traviesos pero respetuosos. Me encanta compartir historias, consejos y experiencias acerca de la etapa mas maravillosa de mi vida, ser madre.

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