Familia

El síndrome de burnout

Existe una situación que muchas mujeres pasan cuando se convierten en mamas, y es atender a tus hijos las 24 horas los 7 días de la semana. Día y noche atendiéndolos por hambre, cólicos, cambiar pañales, llanto, etcétera, etcétera, etcétera.

Es una situación que puede volverse estresante y por supuesto muy agotadora. Tanto así que tu salud se puede ver afectada tanto físicamente como emocionalmente. Podrás experimentar cambios de humor drásticos iguales a como los tenías cuando estabas embarazada.

Esos síntomas son por agotamiento y se le conoce como “Síndrome de Burnout”, o también llamado “síndrome de desgaste profesional”.

Es una respuesta constante de estrés en el organismo ante los factores emocionales e interpersonales que pueden presentarse en el trabajo o en este caso puntual, el hogar. El mismo presenta síntomas como inapetencia, fatiga crónica y somnolencia.

Aunque el síndrome hace hincapié en situaciones de estrés generadas en el trabajo, también es aplicado a la paternidad. Ya que el agotamiento que puede llegar a sentir los padres en relación a la crianza de sus hijos puede ser muy abrumadora.

Burnout materno

El trabajo materno es tan intenso que genera niveles de estrés muy altos, porque implica volver a hacer mil veces las mismas tareas. Volver a lavar, volver a limpiar, volver a organizar, priva a la mujer de ese sentimiento de tarea cumplida que da sentido al trabajo.

Por mucho que las madres organicen el día para hacer diligencias y quehaceres, sus hijos acabarán destrozando con toda planificación. Eso no es nada raro, pero para algunas madres es insoportable y terminan sintiéndose abatidas, llegando a pensar que no hicieron nada en todo el día.

Entender más al síndrome

El síndrome de Burnout se produce sencillamente por una sobrecarga de estrés y cansancio acumulado por bastante tiempo. Tanto en el cuerpo como en la mente el agotamiento es tan fuerte que los mismos se niegan a trabajar más.

Los síntomas que acompañan al síndrome de burnout es importante saberlos identificar, y actuar para evitar que el agotamiento impacte en nuestro cuerpo gravemente. Pero más importante, es evitar el agotamiento organizando mejor el tiempo y tareas en el hogar.

Llevar una vida saludable comiendo bien, durmiendo las 8 horas y haciendo un poco de ejercicio, podrá evitar que te sientas agotada tan rápido en el día.

Por último, dedica un tiempo solo para ti, desconéctate de todo, y verás que pronto te sentirás más relajada y con mayor fuerzas para enfrentar los retos del día a día con la familia.

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Sobre el autor

Ana Lesmes

Orgullosa madre de 3 hermosos hijos traviesos pero respetuosos. Me encanta compartir historias, consejos y experiencias acerca de la etapa mas maravillosa de mi vida, ser madre.

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