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Incentivos para mejorar la conducta de los niños

Actualmente, ha surgido un sistema que muchos padres han decidido adoptar para ayudar a los más pequeños de la casa, a ganar hábitos saludables, cumplir algunas tareas, e incluso, para mejorar actitudes negativas en el infante. Este sistema se denomina “Tablas de incentivos”.

Tipos de tablas de incentivos

Lo más recomendable, es comenzar a usar este sistema, a partir del sexto año del pequeño y no es aconsejable abusar de su uso, ya que el niño puede tomarlo de forma negativa.

En general, existen muchos tipos de estas “tablas” que muchos padres emplean para cambiar o mejorar algunos comportamientos en concreto. Las tablas más comunes son:

Tabla sencilla

El proceso consiste en tomar una cartulina y dibujar una fila y cinco columnas. En la fila, se debe escribir el comportamiento que desees que el niño cambie y en las columnas los días de la semana, de lunes a viernes.

A la hora de pedir al niño que cambie la conducta expresada, se debe tratar de no ser muy exigente ya que es la primera vez que se somete al niño a este sistema. Cada vez que el niño logre el objetivo propuesto en ese día, puedes permitirle colocar una pegatina de su preferencia en el espacio designado, sino, este quedará en blanco.

Tabla con tres conductas

En esta parte, deberemos hacer una tabla parecida a la anterior, pero esta vez con tres filas. En la primera escribiremos la conducta que el niño debe cambiar y en las otras dos, algo que ya haya mejorado. El niño puede recibir pegatinas y elogios por su buen comportamiento y se sentirá más motivado para seguir progresando.

Tabla de situaciones especiales

Esta, solo deberíamos usarla para cambiar, o manejar comportamientos en lugares o situaciones en específico, ejemplo, no llorar cuando el médico le vaya a colocar una vacuna, o comportarse bien en casa de los abuelos o amigos.

Consejos para manejar correctamente las tablas

Luego de haber ideado el plan para mejorar la conducta de los niños con este método, no basta solo con hacerlas y ya, es necesario que sigamos un proceso para que el progreso sea constante.

A continuación te presentamos algunos consejos, que podrían convertirse en tu mano derecha, a la hora de corregir su conducta:

  • Colocar la tabla en un lugar visible para todos, así en casa todos podrán felicitar al niño por sus progresos.
  • Trata de que las recompensas no sean materiales, prémialo con un paseo en bicicleta o quizá una salida al cine y no atrases su recompensa por mucho tiempo ya que esto lo desmotivará.
  • Mantén el compromiso de chequear su comportamiento todos los días, de esta forma el niño creará hábitos sanos.

Es importante, que para cumplir este proceso, ambos estén preparados, si notas que el método no funciona con el niño, lo más sensato sería probar otro método.

Recuerda que el equilibrio emocional, el carácter, conducta,  temperamento y personalidad de tu pequeño, empieza a formarse desde que nace. Es importante que cuente en todo momento cuente con tu guía, apoyo, amor y paciencia, a fin de poder enfrentar a las diversas situaciones que le presente la vida, sin temor y de forma correcta.

Sobre el autor

Alicia Remolina

Experta en temas de maternidad y formación. Pediatra de profesión, escritora por naturaleza. Mi misión consiste en ofrecer consejos prácticos para ayudar a los padres a disfrutar la crianza y el cuidado de sus hijos.

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