Escuela

Un hijo: camino de cooperación

En un matrimonio el entendimiento es muy importante para una relación armoniosa y duradera, más aun cuando llega un tercer miembro a la familia y las cargas de responsabilidades deben ser distribuidas para el correcto desarrollo, así como atención de esa vida en crecimiento.

En ocasiones ambos padres trabajan y su mecanismo para poder ofrecerle el tiempo indicado a esta nueva vida será coordinarse lo más equitativo posible, pero no es en la mayoría de los casos donde por lo general la mujer se le adjudica la responsabilidad no solo del infante, sino de la casa y otras tareas.

Una vida en tus manos

El cuidado de un bebé es un asunto serio el cual requiere de todo el tiempo necesario para el buen desarrollo del niño, trabajo que muchas veces no es valorado por el padre, que espera que la madre además de cuidar del infante, debe arreglar la casa, hacer la comida y mantener su arreglo personal para recibirlo en las mejores condiciones.

Los bebés requieren de una atención de 24 horas, ya sea para darles de comer (sea por pecho o biberón), para su aseo personal y poder ayudarlo en su aprendizaje o desarrollo, ya que ellos no cuentan con los recursos propios para poder subsistir solo.

La vida de una madre más allá de ser algo hermoso por el hecho de tener un hijo, es algo muy duro y que requiere de un esfuerzo total.

Convenio para el éxito

Es por ello que es necesario que ambos miembros estén conscientes del trabajo que lleva cuidar a un tercer integrante en la familia y poder distribuir el tiempo a conveniencia de ambos y para el descanso, así como relajación del otro.

Existen dos clases de padres trabajadores, están los que se encuentran dispuestos a ayudar a su pareja en el cuidado de su hijo pese a las cargas laborales que pueden existir y la segunda clase que deja a cargo en un 100% la crianza o cuidado del infante a la madre.

En el primer caso, el hombre tiende a buscar formas de aliviar el peso que carga su pareja, distribuyendo su tiempo, haciéndose cargo de tareas bien sea relacionada con el niño o con el hogar.

Por otro lado, en la segunda clase deja a un lado las necesidades de su compañera de vida y tiende a ser crítico por la falta de atención que ella puede prestarle a otras tareas del hogar.

Si un hijo está por llegar a tu hogar, es importante que empiecen a coordinar las responsabilidades de cada quien en este largo camino y buscar la manera de convertirse en el primer caso de padre, alejándose lo más posible de la segunda alternativa y valorando los esfuerzos de tu pareja.

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Sobre el autor

Ana Lesmes

Orgullosa madre de 3 hermosos hijos traviesos pero respetuosos. Me encanta compartir historias, consejos y experiencias acerca de la etapa mas maravillosa de mi vida, ser madre.

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