Escuela

Los primeros tres años de cada niño: dulzura y locura

Para todo padre le resulta adorable los primeros años de su hijo, aún más cuando se trata del primero.

Las horas sin dormir, sus enfermedades y las pequeñas evoluciones como sus primeros pasos resultan un torbellino de emociones, desde querer llorar por cualquier cambio físico hasta llegar al borde de la locura por una travesura. Sin embargo, cuando los niños ponen un pie en el tercer piso de vida, los padres deberán seguir el camino de la respiración y meditación porque lo que viene a continuación es una locura.

El camino de un infante hacia la independencia

Definitivamente uno de los grandes cambios en la vida de un hijo es la etapa de revelación y superación personal, es decir, cuando el bebé se convierte en una pequeña persona “independiente”, el cambio será evidente, ya que dejará de pedirte que lo acompañes al baño porque necesita hacer pipí o cuando de la noche a la mañana, ya se coloque solo los zapatos.

Y la lista de cambios puede rodar por varios kilómetros, pero son esas pequeñas transformaciones que te tocan el alma y encienden internamente una alarma que te avisan que tu hijo ya no es un bebé y se ha convertido en un niño grande.

Sin embargo, el camino hacia su independencia puede verse afectado por pequeñas disputas entre padre e hijo, debido a que pasa por una etapa de descubrimiento en el que él mismo decidirá qué hacer, cómo actuar y en qué momento hacerlo, aunque jamás, ni con el pasar del tiempo, dejará de ver a sus padres como sus grandes héroes.

Asimismo, esta etapa de desarrollo no se trata nada más del infante, los padres se verán afectados por los constantes cambios en el niño, pero deberán actuar, aceptar y cambiar el mecanismo de enseñanza y protección, ya que el menor querrá comportarse como un adulto en vez de lo que es.

Enseñanzas, cariños y protección en circunstancias trascendentales

Los primeros años de un niño gira alrededor del aprendizaje, que va desde caminar hasta tomar sus propias decisiones como elegir cuál ropa ponerse, sin embargo, estos procesos deben estar relacionados con una justa dosis de cariños, enseñanzas y protección de acuerdo con su capacidad cognitiva, aunque, no se garantiza que esta ecuación sea todo un éxito cuando el pequeño se ponga renuente a lo que decidas.

Sin importar los berrinches, las peleas, los regaños y los castigos, con el tiempo estas experiencias se convertirán en historias para recordar y estas etapas se transformarán en grandes escalones que tu hijo deberá subir para convertirse en un gran ser humano mediante la crianza y enseñanzas de su familia.

Sobre el autor

Ana Lesmes

Orgullosa madre de 3 hermosos hijos traviesos pero respetuosos. Me encanta compartir historias, consejos y experiencias acerca de la etapa mas maravillosa de mi vida, ser madre.

Comentar

Enviar un comentario