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Cómo educar a tu hijo con base en el respeto y no en el miedo

Existe una gran diferencia entre la obediencia y el respeto, y esto es algo que muy poca gente entiende. Enseñarle a un niño a ser obediente, en muchos casos significa que le estamos criando con miedo, enseñándole que las cosas se deben hacer de una u otra manera porque si no, van a recibir un castigo fuerte.

Esto está mal, en la actualidad es mucho mejor educar a los niños con base al respeto, el respeto hacia las personas, hacia las normas, pero siempre haciéndole entender que con el respeto se llega más lejos en la vida.

Educar a un niño utilizando el clásico sistema de los premios y los castigos, no suele ser muy efectivo, con este comportamiento se les está enseñando que a fin de hacer algo bueno, ellos deben recibir un regalo o una compensación a cambio. Y esta mentalidad, por supuesto está totalmente errada.

Ser obediente no es siempre tan bueno

Un niño obediente no es precisamente un niño educado. Una conducta que es típica en un niño criado bajos los parámetros de la obediencia, suele serlo únicamente en su casa con sus padres. En otros ambientes como la escuela, el círculo de amigos o con otros familiares, la realidad puede llegar a ser otra.

Esta es una realidad muy común, y sucede porque el niño aprende a ser obediente con sus padres únicamente porque siente miedo a las represalias de los mismos, si no hace caso en el acto. Esto está muy mal, ya que, en el momento que no esté con sus padres y el miedo se vaya, el niño querrá hacer todo lo que no puede con sus padres.

Esto sucede, tal vez no por tener malas intenciones, o por querer ser maleducado, sino porque no se le han enseñado las diferencias entre el buen y el mal comportamiento y tampoco sabe lo que es respetar genuinamente.

No críes a tu hijo enseñándole a aguantarse sus lágrimas cuando este triste, o porque llorar “sea de débiles”. Edúcalo con base al amor, al ser libre de expresarse, pero sabiendo cuando es buen momento de expresar ciertas conductas y cuando no lo es. Aquí no te estamos diciendo que no lo regañes, castigues o eduques con mano dura en ciertas ocasiones.

Simplemente te queremos decir que existen maneras más eficaces de conseguir que tu hijo sea una persona educada y capaz de diferenciar realmente lo bueno de lo malo, no por tener miedo, sino por ser realmente respetuoso.

Sobre el autor

Ana Lesmes

Orgullosa madre de 3 hermosos hijos traviesos pero respetuosos. Me encanta compartir historias, consejos y experiencias acerca de la etapa mas maravillosa de mi vida, ser madre.

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