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Cómo ejercitar el cerebro de los niños

Como cualquier otro músculo de nuestro cuerpo, el cerebro también necesita ejercitarse. Por ello, existen ciertas actividades y ejercicios que favorecen y aceleran los procesos de aprendizaje, la memoria, la concentración y la creatividad de los niños, además también ayudan a mejorar e impulsar las actividades motrices y académicas de nuestros hijos.

Esta clase de ejercicios son positivos para ayudar al niño a desarrollar mayores destrezas de pensamiento y coordinación. A estos ejercicios se les conoce como gimnasia cerebral o kinesiología educativa y es una metodología creada por un psicólogo estadounidense llamado Paul Denninson.

La kinesiología activa

Esta actividad integra todas las partes del cerebro para mantenerlas en equilibrio y hacerlas funcionar de manera correcta y eficiente, busca mantener armonía entre las partes racionales y emocionales del cerebro. Además se convierte en una gran herramienta para tratar y solucionar problemas de lectura, escritura dislexia, concentración e hiperactividad.

Ejercicios cerebrales

Para realizar estos ejercicios, es necesario que el niño este relajado y tranquilo, ayúdalo a que respire profundamente inhalando por la nariz y exhalando por la boca, esto, para mejorar los niveles de oxigeno en todo su cuerpo y así, también los niveles de atención. Si es posible que beba un poco de agua antes de comenzar, ya que esto le servirá como conductor de energía.

Estos ejercicios es recomendable realizarlos todos los días, haciendo 10 repeticiones de 30 segundos cada una. Son una serie de 26 movimientos de la kinesiología activa, sin embargo le mostraremos los más resaltantes:

Botones de cerebro

Para este ejercicio, el pequeño debe poner dos dedos de su mano en el labio superior y la otra mano en la parte baja de la espalda y respirar profundamente varias veces durante 30 segundos. Este ejercicio estimula la receptividad del aprendizaje.

Gateo cruzado

En esta ocasión, el niño debe mover un brazo al mismo tiempo que la pierna del lado opuesto de su cuerpo, es decir, brazo izquierdo – pierna derecha. Luego debe tocar la rodilla de la pierna levantada con su mano.

Lo ideal es que puedas repetirlo al menos 10 veces alternando las manos y piernas. Este ejercicio favorece la destreza visual, la audición, y favorece el aprendizaje del niño.

Bostezo enérgico

Este sencillo ejercicio consiste en que el pequeño simule un bostezo al tiempo que pone las yemas de sus dedos en las majillas y hace presión. Con ello se estimula la expresión verbal y de comunicación, además oxigena el cerebro y disminuye la tensión facial.

Es recomendable que practiques estos ejercicios junto al niño, de esta manera puedes relajarte con él al tiempo que comparten una actividad divertida juntos.

Sobre el autor

Ana Lesmes

Orgullosa madre de 3 hermosos hijos traviesos pero respetuosos. Me encanta compartir historias, consejos y experiencias acerca de la etapa mas maravillosa de mi vida, ser madre.

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