Familia

El segundo hijo es más rebelde

Uno de los más grandes errores que cometemos como padres es creer que todos nuestros hijos son iguales y se pueden criar de la misma manera, sin embargo debes tener muy presente que cada hijo es distinto. Según investigaciones el orden de nacimiento influye en la personalidad del niño.

Siendo así, el hijo mayor podría ser más maduro o protector debido al rol asignado que le atribuimos y la responsabilidad que siente de dar ejemplo y proteger a sus hermanos.

Los segundos por el contrario no tienen esta responsabilidad y por esta razón son más rebeldes y traviesos.

El primer hijo recibe mucha de nuestra atención, así como protección. Pero del mismo modo somos más estrictos porque no nos queremos equivocar en nuestra educación, convirtiéndose esto en un verdadero experimento. Pero esto no ocurre con el segundo, pues ya poseemos más experiencia y nos relajamos.

Cabe destacar que no significa que por ser el segundo vaya a ser rebelde o por ser el mayor sea un ejemplo a seguir, sin embargo si es un comportamiento más recurrente en general.

Esta situación se da por los distintos roles que le asignamos a nuestros hijos, muchas veces sin saberlo:

– Con el primero somos primerizos, al ser nuestra primera experiencia todo es nuevo, tenemos que inventar, practicar y demás.

– Con el segundo y los demás tomamos una actitud más relajada, ya no tenemos ese afán pues ya conocemos la situación y sabemos que puede que no pase a mayores.

Con esto ocurre que nuestro segundo hijo sea:

– más rebelde: esta es una forma de llamar la atención por encima del mayor, que por lo general lo considera su rival. Con esta actitud quiere que lo miren, respeten su espacio y posición en la familia, por ende llega incluso a romper normas y tomar actitudes rebeldes.

– más consentido: pues este es el más pequeño y así se le considera por mucho tiempo.

– menos disciplinado: como padres muchas veces somos más exigentes con el mayor, con esto el segundo se relaja pues sabe que se le pide menos y con esto también da menos.

Cada hijo es un mundo distinto, tiene su personalidad y es único, por esto debe evitar comparaciones y etiquetas, pues todos somos distintos y merecemos ser reconocidos como un ser particular.

Sobre el autor

Ana Lesmes

Orgullosa madre de 3 hermosos hijos traviesos pero respetuosos. Me encanta compartir historias, consejos y experiencias acerca de la etapa mas maravillosa de mi vida, ser madre.

Comentar

Enviar un comentario