Niños

Mis hijos, mis normas, mis reglas

Muchas veces, tener un hijo puede compararse con un partido de fútbol, pues casi siempre, las personas comienzan a creerse expertas en el tema, y cualquiera de los técnicos opinan o tratan de decirte lo que “debes” hacer con tus hijos.

Cuando tenemos hijos, generalmente, las personas más cercanas al seno familiar se toman la libertad de dar consejos o decir todo tipo de comentarios e imprudencias del tipo: “el niño es muy malcriado”, “ya no debería usar pañal”, “ya debería caminar”, y así te podría presentar una lista interminable de críticas “constructivas”.

Cada madre es diferente

Siempre escuchamos el tema de que cada persona es diferente, y esto es muy cierto, por ello, cada madre decide la educación que quiere darle a sus hijos. No está mal de vez en cuando dar algún consejo, pero para una madre es totalmente inaceptable que le quieran dar instrucciones de cómo criar a su pequeño.

Todos a medida que íbamos creciendo, al hablar con algún amigo a cerca de nuestras madres, nos dábamos cuenta como cada una actuaba en forma diferente a la otra. Pues aunque generalmente las madres tratan de inculcar sanos valores y educación a su hijo, cada una tiene su forma particular de enseñar.

No todos los niños son iguales

Tal y como anteriormente hemos mencionado, cada persona es muy diferente, y por increíble que pueda parecer, cada niño, desde que nace tiene su propio carácter, es por ello que no se deberían hacer comparaciones del tipo “mi hijo a esa edad ya hacía tal cosa…” o “mi hijo dejó los pañales a tal edad”.

La forma de ser de cada niño hace que cada uno tenga un patrón de conducta diferente a otro y es por eso que cada madre les educa de manera diferente, así que habrá niños que entienden mucho más rápido que otros la orden o instrucción que le estas dando.

En ocasiones es molesto escuchar este tipo de críticas, los consejos son fáciles de llevar pero las criticas lo que hace es que nosotros, los padres, nos sintamos incómodos y en ciertos momentos molestos por la imposición de un “consejo” de otros padres con respecto a nuestros pequeños, no dudemos en aplicar la sinceridad y dar a entender que tenemos nuestra propia forma de educarlos.

La educación es muy importante para nuestros pequeños, pues esto los guiará en su futuro, pero esta, no necesariamente tiene que ser igual a la educación de otros niños, por eso no dudo en decir “mis hijos, mis normas, mis reglas”, aunque esto en ocasiones pueda resultar grosero o incomodo para otras personas.

Tags

Sobre el autor

Alicia Remolina

Experta en temas de maternidad y formación. Pediatra de profesión, escritora por naturaleza. Mi misión consiste en ofrecer consejos prácticos para ayudar a los padres a disfrutar la crianza y el cuidado de sus hijos.

Comentar

Enviar un comentario