Escuela

¿Eres un padre presente físicamente pero ausente emocionalmente?

Esto por lo general se ve en familias que están aparentemente estructuradas, los padres son pareja y todos viven aparentemente normal en la misma casa, y aparentan llevar una vida de ensueños en el exterior pero resulta que es todo lo contrario a lo que muestran en realidad.

En ocasiones puede tratarse de problemas de pareja lo que hace que esto suceda, y termina siendo uno de los padres el que anula emociones con respecto a su hijo, siendo este último el más afectado por la situación, es por esta razón que es más sencillo explicarle al pequeño la ausencia paterna ya sea por fallecimiento, divorcio o trabajo ya que lo toma de una mejor manera.

Por el contrario la ausencia psicológica es mucho más complicada de hacer entender al pequeño, resultando esta ser más dañina y difícil de superar por el niño, incluso ya en la edad adulta.

Consecuencias para el niño

Esta acción por parte de los padres puede ser perjudicial para el niño, esta situación afecta por lo general también la autoestima del niño, dejamos por aquí algunas consecuencias que pueden ocasionar la ausencia emocional de un padre en un niño:

  • Estar a la defensiva siempre, desconfianza y hostilidad.
  • Desapego en relaciones que pueda tener en el futuro, ya sea con amigos o parejas.
  • El sentirse solo y abandonado.
  • Incluirse en un grupo social toxico y no poder salir debido a que trata de conseguir afecto de una figura paternal.

Cómo actuar

Existen diferentes formas de actuar a la hora que esta situación se dé en tu hogar con un padre ausente emocionalmente, una de estas formas es, hablar directamente con el padre y señalarle que está emocionalmente ausente, es importante hacerlo desde el punto de vista de un cambio positivo y no desde una crítica y demuéstrale que pueden haber beneficios tanto para el padre como para el niño.

Otra manera que tienes de actuar es lograr que participe en actividades que sea del agrado de ambos, puede ser un deporte, ver una película, o simplemente pasar un tiempo juntos, buscar actividades fuera casa, ayuda aún más ya que la comunicación es más activa y no tienen que repetir el mismo patrón que tienen en casa.

Debemos tener en cuenta que detrás de estos patrones de conducta hay o puede haber grandes y graves problemas de comunicación o expresión de afecto, por eso es recomendable la visita a un psicólogo antes que la situación empeore aún más, y le ayude a expresar lo que piensa o siente.

Sobre el autor

Alicia Remolina

Experta en temas de maternidad y formación. Pediatra de profesión, escritora por naturaleza. Mi misión consiste en ofrecer consejos prácticos para ayudar a los padres a disfrutar la crianza y el cuidado de sus hijos.

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