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No te imaginas el poder que tienen las palabras en los niños

El poder de las palabras en los niños

A veces, subestimamos el poder y el efecto de las palabras sobre nuestros hijos. Recordemos que, para ellos, nosotros somos su ejemplo a seguir y casi una deidad, por lo que nuestras acciones tienen un efecto muy poderoso sobre ellos.

Es importante decirles palabras cargadas de amor a nuestros niños, incluso antes de que nazcan, ya que estando en el vientre pueden escucharnos y así se van familiarizando con nuestra voz.

Recordemos que los niños vienen a este mundo como un papel en blanco. No conocen la diferencia entre el bien y el mal y todo lo que vayan aprendiendo a medida que estén creciendo, será porque tanto tú como tu pareja se lo vayan enseñando. De forma directa o indirecta, a través de nuestras acciones de la forma como le decimos las cosas y también las palabras que utilizamos.

Cómo hablarle a los niños

Independientemente de lo que le digamos, siempre hay que tener presente que se les debe hablar con amor. Existen diferentes formas de decir una misma cosa. Si al hablarle le sonríes y le comunicas tus ideas en un tono suave y nada amenazador, el niño se sentirá con la suficiente confianza como para compartir contigo sus inquietudes y pensamientos.

Hay que recordar que, si nuestros niños no se sienten a gusto al hablar con nosotros, lo más probable es que recurran a los consejos de compañeros o personas exentas del núcleo familiar, lo que implica una serie de riesgos bastante serios. Recordemos que la empatía empieza a desarrollarse cuando se les habla con amor.

Consejos finales

Muchos padres, aunque amen a sus hijos con el corazón, creen que el verdadero amor se demuestra con las acciones y no con palabras.  En cierto modo tienen razón, pero los niños no saben esto y, por mucho que los queramos, siempre hace falta una palabra amorosa que les haga sentir a gusto y amados.

Cuando te dirijas a ellos, debes tener en cuenta una serie de consejos que te serán de gran ayuda y harán una grata diferencia en la relación que mantienes con tu hijo:

  • Háblales mirándole a los ojos.
  • En vez de imponer castigos, trata de dialogar con él y explícale las cosas.
  • Siempre presta atención a lo que quiera decirte. Esto es muy importante.
  • Nunca dejes pasar la oportunidad de decirle cuanto lo amas.
  • Respeta su opinión y sus defectos.

Criar a un niño es una experiencia maravillosa pero a la vez bastante exigente, cargada de retos que para muchos pueden ser abrumadores. Ninguno de nosotros nació sabiendo cómo ser padre, pero, lo que sí podemos hacer para mejorar cada día, es educarnos lo más que podamos y siempre mostrarles amor con nuestras acciones y palabras. ¡Tú hijo te lo sabrá agradecer!

Sobre el autor

Alicia Remolina

Experta en temas de maternidad y formación. Pediatra de profesión, escritora por naturaleza. Mi misión consiste en ofrecer consejos prácticos para ayudar a los padres a disfrutar la crianza y el cuidado de sus hijos.

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