Escuela Niños

Un grave caso de violencia infantil en el colegio

Es normal enterarnos cada cierto tiempo sobre situaciones violentas que ocurren a nuestro alrededor. Sin embargo, la situación se puede tornar verdaderamente preocupante cuando se trata de la violencia infantil, aquella que se suscita entre los mismos niños, en el ambiente escolar o de recreo.

Un caso de este tipo sucedió en un colegio de Ciudad de México, en donde un niño de apenas siete años fue brutalmente golpeado por tres de sus compañeros, ocasionando que lo enviaran de emergencia al hospital más cercano, en donde detectaron que el menor presentaba severos traumatismos en la cabeza, boca y en el abdomen.

La paliza la llevaron a cabo tres niños de 8, 9 y 10 años respectivamente, mayores que el afectado. Lo realizaron a la hora del comedor, en el patio del recinto escolar, en donde nadie pudiese verlos.

Según el relato de los padres, esta es una situación que llevaba tiempo presentándose de manera reiterada. En ocasiones, el niño llegaba a casa con heridas visibles que, según él, se las hacia “jugando fútbol”, el caso es que sus padres afirman que al pequeño no le gusta jugar a ese deporte.

Además aseguran que su hijo llevaba tiempo siendo blanco de amenazas y agresiones por parte de sus compañeros, por lo que los padres tomaron la decisión de hablar con el colegio en numerosas ocasiones.

El niño ha sufrido más que heridas físicas

Afortunadamente, el niño se recuperó, al menos físicamente, pues el efecto psicológico y emocional que causaron todos estos meses de acoso y violencia deja una huella que puede ser muy difícil de borrar. Los tres agresores fueron expulsados del colegio, pero la pregunta es:  ¿realmente está la solución? Y entonces surge una segunda interrogante: ¿Por qué haber esperado tanto?

Los colegios tienen miedo de tratar con esta clase de casos, y eso es algo que no debe ser así. Según los padres de la criatura, no se enteraron de la agresión final por un aviso escolar, fue cuando llegaron a recoger a su hijo que vieron los hematomas y las manchas de sangre, mal lavadas, de la camisa del niño.

El diagnóstico que dio el hospital al ver al niño fue “grave”. Pero ¿qué tan grave? Hay que hacerse una pregunta: ¿Qué duele más? ¿Las heridas físicas o las internas? Aquellas que duelen más son las que quedan a nivel emocional.

El problema del acoso infantil es un tema que ha crecido peligrosamente en los últimos años, y queda de parte de los padres, colegios y entes que trabajen con niños y sean testigos de estos casos, denunciarlos y hacer algo al respecto, debemos recordar que ante todo, son niños y no pueden ser criados bajo un sistema en donde no se vele por su bienestar.

Sobre el autor

Alicia Remolina

Experta en temas de maternidad y formación. Pediatra de profesión, escritora por naturaleza. Mi misión consiste en ofrecer consejos prácticos para ayudar a los padres a disfrutar la crianza y el cuidado de sus hijos.

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