Salud

Alerta bronquiolitis: la circulación del virus sincicial respiratorio

Es una condición que causa la inflamación de las vías respiratorias y los pulmones. La inflamación puede causar que su hijo tenga problemas para respirar.

El virus RSV es la causa más común de infecciones pulmonares en bebés y niños pequeños. Una infección por VRS puede ocurrir a cualquier edad, pero deviene con más frecuencia en niños menores de 2 años. Una infección por VRS generalmente dura de 5 a 15 días.

El RSV es altamente contagioso. Los gérmenes pueden diseminarse a otros a través de la tos, estornudos, o el contacto directo. Estos pueden estar en objetos tales como pomos de las puertas, camas, mesas, cunas y juguetes. Tu niño puede infectarse al poner objetos que llevan el virus en su boca, al tocar objetos que portan el virus y luego frotar sus ojos o la nariz. Los siguientes factores aumentan el riesgo de infección:

  • El nacimiento prematuro (menos de 37 semanas) o en un peso bajo (menos de 5 libras).
  • Edad menor de 6 meses.
  • Una condición médica, tal como un problema de corazón o la fibrosis quística.
  • Un sistema inmune débil causado por ciertas condiciones, como el VIH o un trasplante de médula ósea.

Todo lo antes dicho debes tenerlo en cuenta para aumentar los cuidados de tu niño y lograr mantener su salud en óptimas condiciones.

¿Cuáles son los primeros signos y síntomas de una infección por VRS?

La Infección por VRS comienza como un resfriado común, seguido de: tos, moco, fiebre, respiración más rápida de lo habitual, falta de apetito o no dormir como de costumbre. Cuando la infección es grave la respiración es muy rápida (60 a 70 respiraciones o más en 1 minuto), o pausas en la respiración de al menos 15 segundos.

También incluye: pérdida de apetito o mala alimentación, o estar más inquieto o más irritable que antes, o tener más sueño de lo habitual.

¿Cómo se diagnostica y trata una infección por VRS?

Tu niño puede necesitar una prueba de sangre para detectar RSV. Un hisopo en la nariz o en la garganta para una muestra de mucosa. El drenaje nasal también puede ser succionado por la nariz del niño para analizar la infección.

Lo mejor para el tratamiento es el acetaminofén. Este medicamento está disponible sin prescripción médica. Por su parte, el ibuprofeno, ayuda a disminuir la inflamación, el dolor y la fiebre. Este medicamento está disponible con o sin prescripción médica. El descanso puede ayudar al cuerpo de su hijo a combatir la infección.

Finalmente, los líquidos ayudan a prevenir la deshidratación. Por eso, si tu hijo padece esta enfermedad no dudes en darle jugo y agua. Esto, junto con los tips antes indicados ayuda a mejorar la salud de tu pequeñín. Recuerda que los niños se enferman seguido y por eso debes ayudarlos, a fin de cuentas esa es una de tus responsabilidades como padre.

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Sobre el autor

Ana Lesmes

Orgullosa madre de 3 hermosos hijos traviesos pero respetuosos. Me encanta compartir historias, consejos y experiencias acerca de la etapa mas maravillosa de mi vida, ser madre.

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